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El Cronista - Holdout argentino: “Entrar al canje era reconocer que los ahorros de mi vida se perdieron” Nota de Angélica Bergonzi - Pte ADAPD : Reproducimos nota de El Cronista tomada de un reportaje realizado por Ernesto Tenembaum en la Nac&Pop el 24 de junio 2014. Noten el agregado del redactor al fin del artículo, agregado que entendemos malicioso, ya que su concepto de perjuicio al país evidentemente pasa por la idea que no cumplir los compromisos legal y contractualmente asumidos por el ESTADO ARGENTINO, y que este flagrante incumplimiento, además a todas luces discriminatorio, podría de alguna forma beneficiar a los países. Nada más lejos de la realidad, las pruebas están a la vista en 13 años de gestión perdidos para el país, como hemos explicado en artículos previos. Holdout argentino: “Entrar al canje era reconocer que los ahorros de mi vida se perdieron” El Cronista - Economía y política El bonista local Horacio Vázquez que compró bonos soberanos en el 2000. Reconoció que quiere que los abogados de los holdouts consigan "lo más posible", ya que el fallo de la Corte estadounidense podría permitirle ser incluido en la resolución judicial y cobrar. por CRONISTA.COM El bonista argentino y secretario general de la Asociación de Ahorristas Perjudicados por la Pesificación y el Default, Horacio Vázquez, apuntó que para él entrar en el canje de deuda que proponía el Gobierno en 2005 y en 2010 era reconocer que los ahorros de toda tu vida se habían perdido. Vázquez es parte de un grupo de bonistas argentinos individuales que adquirieron relativamente poca cantidad de bonos soberanos. Ahora, el fallo de la Corte Suprema estadounidense podría sentar una jurisprudencia que podría beneficiarlos. En diálogo con radio Rock and Pop, concedido a Ernesto Tenembaum, explicó que en el año 2000, antes del default, compró bonos a un valor medio de 0,92 centavos. “En esa época todos recomendaban comprar bonos, era ayudar a nuestro país. Yo compré para ahorrar y para que al Estado le saliera más barato hacer una represa”, comentó. Al ser consultado si no estaba arrepentido de no haber ingresado en el canje que había lanzado el Gobierno en 2005 y 2010, que había resultado rentable para algunos bonistas, dijo que no se arrepentía porque ya había pasado mucho tiempo y luego porque la oferta de 2010 era peor que la de 2005. “El grado de perversidad de los acreedores argentinos era muy grande”, indicó además. “En Argentina somos pocos en mi situación. El Gobierno tardó mucho en hacer el canje, y el ciudadano común no aguantó y vendió a menor valor”.
 
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