Usuario
Contraseña USUARIO NUEVO
Usuario :    Un país de fantasía muy al sur del continente americano- 20 . . .
 
 
 

cialis dr max

cialis cena 20 mg
Un país de fantasía muy al sur del continente americano Un deudor celebra contratos con acreedores, recibe el dinero, acuerda jurisdicción para eventuales casos de incumplimiento. El deudor incumple; no negocia con los acreedores Impone quita confiscatoria a dichos acreedores y cierra camino judicial local y camino legislativo. Mayor perjuicio a acreedores individuales con pequeños montos. Muchos se ven obligados a aceptar quitas. Algunos acreedores individuales presentan propuestas al deudor, pero éste no acepta porque solamente impone quitas del 75% del capital (1): eso quiere mostrar sin importar consecuencias. Estos acreedores comienzan litigios en la jurisdicción acordada contractualmente y obtienen sentencias a su favor, por incumplimiento de contratos. Al deudor no le gustan estas sentencias y no las cumple. Transcurren así 10 años desde la primer sentencia incumplida. Mientras tanto el deudor paga cash a otros acreedores importantes. Paciencia del tribunal eterna. EL deudor renuncia a apelar a la mayoría de estos fallos. En 2010 en otro juicio argumentando el Pari Passu, cláusula contenida en los mencionados contratos, un grupo de acreedores obtiene otra sentencia favorable en primera y segunda instancia. Corte Suprema decide no tomar el caso. O sea 3 instancias favorables a los acreedores en la jurisdicción que el deudor acordó. Al deudor no le gusta la sentencia, inventa todo tipo de excusas y denigra públicamente a los tribunales que eligiera voluntariamente para dirimir litigios. Dado el tenor de la sentencia en cumplimiento del Pari Passu, el deudor no puede efectuar pagos a terceros acreedores de reestructuración según (1) anterior, sin pagar también a quienes ganaron este juicio. El deudor ignora el fallo y deposita un monto de dinero para pagar según (1) en una cuenta, administrada por una entidad fiduciante, que debe respetar el fallo en cuestión. O sea como el deudor no acata el fallo del tribunal, no cobra ningún acreedor. Quién es el deudor: un país, Argentina, el País de Fantasía creado por su gobierno en 2003. Cuál es la jurisdicción elegida, nada menos que la de los tribunales de Nueva York, USA, la plaza financiera más importante del mundo, y que fuera elegida principalmente por brindar mayor garantía de cumplimiento a los acreedores. Todo esto descripto en forma muy simple, sin ningún tecnicismo y obviando numerosos detalles, es lo que ocurre: el Gobierno Argentino no acepta sentencias judiciales simplemente porque no le gusta el fallo. Pareciera la historia de un adolescente caprichoso e irresponsable, pero es la realidad de un país gobernado por políticos que han vendido espejitos de colores por varios años. Las consecuencias están por venir y no son difíciles de imaginar. Resta por ver si la clase dirigente argentina será cómplice otra vez más del relato, como lo ha sido por conveniencias circunstanciales, a veces enarbolando banderas ideológicas de falso patriotismo, perjudicando a terceros, o alguna vez mostrará valentía y grandeza para oponerse a acciones que devendrán en más miseria para el pueblo argentino. Tengamos memoria y exijamos a nuestros representantes. Es oportuno destacar que los países no quiebran, renegocian sus deudas, aplicando el principio de la continuidad jurídica del Estado. Los gobiernos administran eficientemente los recursos, fomentan condiciones propicias para la inversión y el empleo, actúan con honestidad y responsabilidad en beneficio de la comunidad. Esto en un país serio, no en un País de Fantasía. Queda por analizar la denuncia presentada en la Justicia por el canje 2010 que yace en el juzgado de Oyarbide, para identificar quiénes se benefician con una eventual aceleración de los bonos de la reestructuración 05/10. Puede que haya hechos delictivos asociados con este tema y con otros. Resta también rever los contratos firmados por este gobierno con Chevrón, con los chinos y todo otro contrato, que deben que ser difundidos en cumplimiento de las normativas vigentes de acceso público a la información de los actos de gobierno. ¿Cuáles son las jurisdicciones de arreglo de diferendos de estos contratos? ¿Cómo confiarían empresas de estos países en invertir en una plaza en las cuales el gobierno de turno cambia las condiciones contractuales a su sólo criterio y desacata fallos de los tribunales acordados en caso de incumplimiento? No vemos a los candidatos de la oposición trabajando para entender estos temas, y exigir su resolución a la brevedad. El gobierno actual lo sabe. Ing Angélica bergonzi Pte de ADAPD
 
CONTACTENOS

 
Busqueda