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Usuario :    Dificultades para cobrar bonos del canje en NAFISA - 20 ener . . .
 
 
 

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Hecha la ley, hecha la trampa, reza el dicho popular. En el caso de la ley de Pago Soberano, la trampa es la propia norma. En un meteórico tratamiento en el Congreso y el Senado, el Gobierno logró el 11 de septiembre que se promulgara esta ley (26.984) con la que se buscaba eludir el fallo del juez de Nueva York Thomas Griesa, quien bloqueó todo pago a bonistas que tengan en sus manos títulos de los canjes 2005 y 2010 emitidos bajo ley extranjera hasta que la Argentina no llegue a un acuerdo con los fondos buitre. Asimismo, se prometía a los tenedores de bonos que sí entraron al canje que podrían cobrar mediante el Banco Nación. Sin embargo, desde su sanción llamativamente ningún bonista consiguió cobrar los intereses y Clarín consiguió un testimonio de un bonista que explica por qué es imposible cobrar el dinero y la odisea que significa tener hoy bonos argentinos. “Esta modalidad de supuesto pago es una mentira, está hecha justamente para desalentar a todo aquel que tiene bonos a cobrar efectivamente su dinero”, cuenta a este diario Leonardo Kirsh. Se trata de un lector de Clarín, que es tenedor de Global 2017, títulos soberanos emitidos con el canje de 2005 y cuyo pago de intereses correspondía, al igual que el Discount y el Par, concretar mediante el Bank of New York Mellon. Cuando Griesa bloqueó los fondos para el pago del Discount, el ministro de Economía, Axel Kicillof apuró una solución para lo que serían los siguientes pagos de intereses de deuda argentina. Así, una vez aprobada la ley de Pago Soberano en el Congreso, el Gobierno cambió al banco fiduciario, por entonces el BoNY por el Banco Nación. El 30 de septiembre el Palacio de Hacienda reconocía haber depositado el dinero correspondiente al pago de intereses del bono Par en Nación Fideicomisos pero ningún bonista cobró el dinero. Lo mismo sucedió con el Global 2017, que el 2 de diciembre gatilló el pago de intereses semestral. “Ese día me presente en la casa central del Banco Nación para exigir mi renta. Me tomaron los datos y me dijeron que a la brevedad me contactarían por teléfono. A las 48 horas me llamaron para que me presentara nuevamente en forma personal”, cuenta Kirsh, que es economista y reconoce que hace años invierte sus ahorros en títulos soberanos. “Me presenté y me atendieron dos abogados de la entidad. Me explicaron que podría cobrar el dinero pero a condición de que firmara unos formularios donde me comprometía a dejar depositado en garantía del banco todo el capital en el Fideicomiso Nación para su cobro”, agrega. “Les pedí que me enviarán el documento que pretendían que firmara por mail para analizarlo con mi abogado y se negaron”, agrega el lector. “Me dejaron sin salida, porque si decidía cobrar el dinero no sólo no podría disponer del mismo, también me obligaban a mantener la propiedad de esos títulos. Porque una vez que cobras el primer pago mediante el Nación te obligan a recibir todos los pagos siguientes hasta que el título vence en 2017 mediante este banco y sólo se puede retirar el dinero tras su vencimiento. Entonces si cobrara el dinero que me correspondía ya no podría vender mis títulos o alquilarlos”, se lamenta Kirsh quien también es tenedor de otros títulos en default, los Discount. “Esta circunstancia nos empuja a los bonistas a esperar la resolución del juicio con los holdouts para cobrar como hasta antes del default vía BoNY. Es un tramites creados para que nadie cobre ninguna renta de bonos con ley extranjera”. ¿Qué argumento dieron en el Nación para justificar la obligación de mantener inmobilizada la renta de sus títulos?, preguntó Clarín al bonista. “Me dieron a entender que si ellos pagan, el BoNY les puede hacer un juicio porque esta tarea era de su competencia y no está claro que perdió su condición de agente fiduciario. Por otra parte, cobre o no el dinero queda inmovilizado en el Banco Nación. Eso quiere decir que hasta 2017 formará parte de las reservas del BCRA”, explica. Clarín intentó en reiteradas oportunidades comunicarse con autoridades del Banco Nación, que pudieran explicar el mecanismo por el cual un tenedor de bonos bajo legislación extranjera podía cobrar su dinero mediante la entidad. Pero jamás repondieron la consulta de este diario. En el ministerio de Economía tampoco dieron precisiones sobre el mecanismo de pago. ¿Y finalmente que decisión tomó?, preguntó este diario. “Prefiero esperar y apostar a que el conflicto con los buitres se solucione con este u otro gobierno. Porque de otra forma, no podría disponer de un título que en definitiva es de mi propiedad y que compré de buena fe apostando por la Argentina y pensando en tener un ahorro para el día de mañana”, concluyó el lector.
 
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