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Usuario :    Aumento de gasto público:subsidios al transporte - 27-8-07 . . .
 
 
 

Para que los trenes apenas corran por las vías argentinas, para que circulen colectivos muchas veces en mal estado y para que despeguen escasos e impuntuales vuelos, la Secretaría de Transporte, que dirige Ricardo Jaime, habrá destinado US$ 5,3 millones por día al terminar el año. O, lo que es lo mismo, 17,15 millones de pesos diarios, incluidos sábados, domingos y feriados.

Esa es la cifra de que puede disponer Jaime durante cada uno de los 365 días del año para solventar una actividad clave para la economía local, desde 2002 uno de los sectores más subsidiados, recién superado este invierno por el sector energético, que esta vez necesitó centenares de millones para poder mantener la luz prendida en los hogares.

En total, Jaime tendrá en el año $ 6260 millones destinados a los transportistas, incluidos también los camioneros, a quienes también les llegan los beneficios de los subsidios. El monto representa 10 veces lo que tiene para gastar en el año el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, o casi seis veces el presupuesto anual que utiliza la Cancillería para tener abiertas representaciones argentinas en el mundo.

Mediante el decreto 1108 que se publicó el viernes pasado, por el que se aumentó el gasto público en 14.219 millones de pesos, Jaime recibió 1795 millones para la caja que ya disponía para hacer política de transporte. Esa suma se adicionó a los 1887 millones de pesos que ya tenía asignado, de los que ya se había consumido el 93%, según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP).

Pero eso no es todo. Los transportistas, sean de trenes, camiones o colectivos, tienen también otra caja que se nutre de un 20% de cada litro de gasoil que se vende en el país. En ese lugar de la administración pública hay 2578 millones que van directamente a subsidiar al sector.

De acuerdo con un informe elaborado por Gerardo Uña, economista de Cippec, ese monto, que se maneja mediante un fondo fiduciario, es "probablemente el más cuestionado por sus ampliaciones y modificaciones, en algunos casos hasta consideradas incompatibles con la finalidad inicial".

Lo que Jaime recibió el viernes equivale a un 153% más que el presupuesto anual que tiene el Poder Legislativo para funcionar todo el año. Gran parte de este monto irá a parar a empresas concesionarias de los ramales ferroviarios.

Por ejemplo, Metrovías, concesionaria del subterráneo y del ramal Urquiza, va a recibir 314 millones de pesos; Trenes de Buenos Aires (TBA), $ 302,6 millones para los trenes de los ramales Sarmiento y Mitre; Ferrovías, que tiene a su cargo el ramal Belgrano Norte, tendrá 54,8 millones, y el ferrocarril Belgrano Cargas, que está gerenciado por un consorcio encabezado por el grupo Macri y sus socios chinos, percibirá 270 millones de pesos.

Los ramales que le fueron quitados al grupo Taselli después de los desmanes que se dieron en la estación Constitución, el San Martín y el Roca, tendrán subsidios adicionales por 244 millones de pesos, que serán canalizados a través de la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria (Ugofe), que a su vez está compuesta por TBA, Ferrovías y Metrovías.

Para los colectiveros también hubo una porción. Se destinaron al Fondo Fiduciario de Infraestructura de Transporte 603 millones de pesos.

Las cajas de las aerolíneas también fueron "lubricadas", aunque los montos nada tienen que ver con la de sus colegas ferroviarios o colectiveros. Aerolíneas Argentinas recibió 1,8 millones de pesos; Austral, la que cubre las frecuencias más costosas del grupo, 16,5 millones, y Lan Argentina, 1,8 millones por volar a rutas denominadas no rentables. En ese paquete de rutas se encuentran Río Gallegos y Ushuaia, entre otros destinos.

Podrá decirse que en la Argentina el ferrocarril apenas mueve sus vagones, que los colectivos son viejos o que los aviones no salen a horario. Lo que no podrá objetarse de la actual administración es que no destina fondos públicos a subsidiar el transporte.

Otras asignaciones

El decretazo del viernes pasado incluyó también 100 millones para el Órgano de Contralor de Concesiones Viales (Occovi), que dirigía Claudio Uberti hasta que fue echado por compartir un vuelo en el que se encontró una valija de 800.000 dólares a su regreso de Venezuela. Eso no fue lo único que se reasignó para las rutas. A Vialidad Nacional llegaron 900 millones de pesos adicionales a los 4254 millones que ya tenía presupuestado el organismo.

Para la construcción de viviendas fueron 622 millones de pesos adicionales, que mejoraron en un 28% el disponible de esta repartición, que ya contaba con 2259 millones de pesos.

Por Diego Cabot

De la Redacción de LA NACION

 
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