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Usuario :    Chile contraataca: pretende venderle gas al país en 2010 – 2 . . .
 
 
 

ADAPD: es más que una ironía, es una de las consecuencias del incumplimiento contractual, la inseguridad jurídica, el desmanejo de cuestiones claves de política y economía.

 

El máximo ejecutivo de la estatal ENAP dijo estar dispuesto a discutir el precio

Jueves 25 de octubre de 2007 | Publicado en la Edición impresa Noticias de Economía:

 

Ironía energética: Chile, el país que más sufrió los efectos de la crisis argentina como consecuencia de los cortes de gas, piensa convertirse, dentro de tres años, en exportador de ese fluido a la Argentina. Así lo reconoció, en La Rural, durante la muestra Oil & Gas, el gerente general de la petrolera estatal chilena ENAP, Enrique Dávila.

 

Es un tema de difícil exposición. Demasiadas asperezas han transcurrido desde que la Argentina, proveedor natural de Chile desde los 90, le cortó por primera vez, en 2004, el suministro al país vecino. Quedó en claro ayer, cuando LA NACION se le acercó a Dávila, tras la presentación, para pedirle más detalles del proyecto. "No voy a hacer declaraciones", se excusó, cortante, casi sin mirar a la cara a su interlocutor, mientras buscaba la salida, a las apuradas.

 

Dávila había dicho que Chile podría exportar el sobrante de la planta de gas natural licuado que construye en Quinteros, cerca de Santiago. "Estamos dispuestos, desde 2010, a exportar gas a la Argentina, a través de Mendoza. Va a haber un excedente. Si el comportamiento es mayor, y hay hidraulicidad, creemos que va a haber gas disponible. Estamos dispuestos a sentarnos a hablar del precio."

 

La semana pasada, cuando ya en la industria petrolera se hablaba de esa posibilidad, un ejecutivo argentino sonrió ante LA NACION: "Agarrate ante la venganza chilena", dijo, al recordar la retención que el Gobierno le traslada a ese país por el gas boliviano, más caro que el local.

 

Chile construye en Quinteros una planta que podría producir sus primeros cinco millones de metros cúbicos de gas el año próximo y, según el proyecto original, llegaría hasta 10 millones. El proceso consiste en adquirir gas licuado, que llega en barco, y regasificarlo. Otro proyecto de planta similar podría erigirse en Tocopilla. Entre ambas, y si se agregan regasificadoras, se podría llegar a producir 20 millones de metros cúbicos.

 

¿Cuál podría ser el precio para la Argentina por la venta que, según las palabras de Dávila, se haría mediante el gasoducto GasAndes? Los contratos firmados por Chile para la futura adquisición oscilan entre 8 y 10 dólares por millón de BTU, la unidad de medida británica. La Argentina lo produce internamente hoy, en promedio, a dos dólares el millón de BTU y se lo compra a Bolivia a seis.

 

Chile desarrolló su matriz industrial sobre la base del gas que empezó a comprarle a la Argentina en los 90. En 2004, con las restricciones al sector fabril nacional, empezaron también los cortes. Chile reaccionó e ideó la referida planta de gas natural licuado, que arrancará plenamente en 2009 y que le permitirá cortar la dependencia económica con la Argentina. Las acciones del proyecto se dividen en un 20% para el Estado chileno, un 40% para British Petroleum, un 20% para el grupo Endesa y un 20% para Metrogas.

 

La crisis energética nacional no sólo afectó a los chilenos en el abastecimiento de gas, sino también en el de petróleo. "Hace unos años, el 60% del crudo que consumía Chile venía de la Argentina -dijo Dávila-. Hoy, ese suministro es cero. Se les compra a Perú, a Brasil, a Ecuador y a Angola."

 

El sueño exportador chileno no es en realidad el único de la especie. El gobierno uruguayo ha planteado en las últimas semanas una idea que podría aprovechar durante el próximo invierno: contratar lo que en el sector energético se conoce como barco metanero , un buque con planta regasificadora propia, que podría emplear durante el verano boreal y estacionarse temporariamente en sus costas.

 

Cuencas maduras

 

Son sólo algunos de los proyectos que, realizables o no, emergen de la escasez argentina. Pero los problemas energéticos afectan en rigor al mundo entero. En uno de los paneles que se desarrollaron ayer, varios especialistas disertaron sobre lo que se conoce como peak oil en el mundo, es decir, el punto máximo de producción de crudo a que llegó el planeta. Hay analistas que ubican ese clímax de extracción en 2006. Otros dicen que será el año próximo.

 

El brasileño Milton Romeu Franke, de Norse Energy y Coplex Petróleo, sorprendió con una estadística: de los 90 países productores que tiene la Tierra, 60 han pasado ya su peak oil . Franke deslizó el postulado con cierta timidez: "La Argentina es uno de los 60, aunque muchos de ustedes, seguramente, no coincidirán con esto".

 

Pero la mayoría de los petroleros argentinos piensa lo mismo. Se lo preguntaron, minutos después, a Marcelo Martínez Mosquera, miembro del directorio de Tecpetrol. "No creo que sea relevante, aunque probablemente mi respuesta sea que sí. Las cuencas argentinas han tenido resultados espectaculares, pero la declinación va a ser difícil de sobrellevar. Sin embargo, yo creo que se puede hacer mucho para cambiar la curva", afirmó.

 

Por Francisco Olivera

De la Redacción de LA NACION

 

 
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