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Usuario :    "Esto va a seguir empeorando..." – 24-1-08 . . .
 
 
 

Varios meses antes, Agustín Monteverde anticipó la crisis financiera estadounidense. Para algunos, era demasiado Apocalipsis. Mientras el mundo andaba de buen humor y la mayoría de los economistas esparcían pronósticos optimistas, él, cual profeta en el desierto, insistía con sus advertencias. En julio del año pasado, Monteverde comenzó a señalar que la crisis 'subprime' era mucho más grave que un simple resfrío. Ahora profundizó su enfoque:

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (edición i). Aqui parte del diálogo con el economista Agustín Monteverde, mientras los operadores financieros hacían apuestas acerca de cómo sigue la crisis:

 

-Usted fue uno de los primeros en advertir que los problemas con las hipotecas norteamericanas se podían extender…

 

-Sí, hoy con la recesión en marcha, para explicar como ocurrieron las cosas están todos, porque con el diario del lunes no se equivoca nadie. El tema es explicarle a tus clientes o a tus lectores que es lo que va a pasar. Hoy escuchaba a alguien en televisión recomendando que no tuvieran pánico, que estas eran las oportunidades para comprar. Eso es ir contra los intereses del que  está oyendo, lo está llevando a tomar decisiones equivocadas que puede llevar a la gente a perder buena parte de su patrimonio.

 

-La Reserva Federal de USA recortó 0,75% la tasa…

 

-Lo importante es que recortó ¾ de punto cuando no había reunión de Comité de Mercado abierto, eso es muy relevante, porque eso demuestra el estado de emergencia y urgencia con que había que hacerlo. El monto del recorte también es muy significativo.

 

-¿Esta medida de la Fed puede modificar el escenario? Porque George Bush anunció el viernes un plan de baja de impuestos por US$ 145.000 millones y las bolsas el lunes se desplomaron. Hoy la Fed baja la tasa y los mercados reaccionaron positivamente.

 

-La capacidad de intervención de los mercados de los bancos centrales es muy reducido. Y sus medidas quizás retrasan o dilatan los efectos pero no son las solución, porque la magnitud de la pérdida es mucho mayor que el monto de la intervención posible de cualquier gobierno. US$ 145.000 millones en el contexto de pérdidas patrimoniales de US$ 750.000 millones…

 

-¿Ese monto es el que perdieron las empresas?

 

-Esas son las estimaciones que había hasta hace dos semanas, que eran de US$ 700.000, a lo que hay que sumarle las pérdidas de estos días.

 

-Como las de Citigroup y Merrill Lynch.

 

-No solo las pérdidas de los bancos, porque hay muchos financieros asociados al tema inmobiliario, pero además ahora empieza a haber pérdidas que van más allá. Hay que tener en cuenta que una pérdida del 1%, por poner un número, del Dow Jones hay que multiplicarla por el valor de las empresas que cotizan en el Dow Jones. Y esas pérdidas son descomunales. Los US$ 750.000 millones equivalen a casi tres veces el PBI argentino. Porque esto ya va mucho más allá que la pérdida de todas las sociedades ligadas a los bienes raíces. Esto comenzó con un problema que tenían los llamados SIV que son vehículos especiales de inversión,  que son instrumentos, papeles que representan hipotecas securitizadas. Y estos papeles se han dispersado por el mercado y uno de los problemas más graves que hay hoy es que no se sabe el tamaño exacto de las pérdidas ni donde están localizadas.

 

-¿Es por esto que el proceso lleva varios meses e incluso en algún momento se pensó que se había salido?

 

-Hay que tener en cuenta que lo que se llamó el crack del 29 concluyó 7 años después. Los procesos son largos. Yo diría que en realidad lo que estamos viendo ahora es ya la complicación de una caída de los valores de los activos que van a significar indudablemente ya un enfriamiento de la economía. Ahora ya no cabe ninguna duda que esto se va a llevar puesto la actividad económica. No hay ninguna duda, esto trae desempleo, esto trae reducción del consumo de los hogares norteamericanos. Ante esas dos cosas va a haber menos importaciones de Estados Unidos, más exportaciones de ese país, porque un dólar débil desalienta las importaciones y alienta a exportar. Eso va a ayudar Estados Unidos a revertir su déficit externo. Por eso las crisis también tienen aspectos positivos, esto le va a permitir a Estados Unidos salir del famoso déficit fiscal y el déficit comercial.

 

-¿El déficit potenciado por los gastos de las guerras de Irak y Afganistán?

 

-Ese déficit estaba empezando a ser resuelto, ya se habían tomado medidas de recomposición de la solvencia fiscal, pero lo que seguía muy firme era el déficit externo, de balanza comercial. Y esta balanza comercial, merced a esto que está ocurriendo, se va a empezar a equilibrar porque Estados Unidos va a exportar más y va a importar muchísimo menos.

 

-¿Y esto a largo plazo va  a fortalecer nuevamente la economía de Estados Unidos?

 

-Sí, las crisis también ayudan a limpiar ciertas cosas y a volver a crecer si se saben encarar. Y Estados Unidos puede salir fortalecido de esto. En el tiempo, en el camino va a haber sufrimiento.  Ahora ese menor consumo de los hogares norteamericanos que venían más de lo que le daban los ingresos porque el resto del mundo les prestaba y ahora van a consumir de menos porque van a empezar a ahorrar, y eso va a provocar una contracción del comercio global. Los norteamericanos van a comprar menos juguetes, menos zapatillas, menos cinturones a los chinos y a los indios. Y eso va a hacer que los chinos y los indios también vean reducidos sus ingresos, lo que significa que también van a consumir menos materias primas. Lo que va a provocar que las materias primas agropecuarias también en algún momento caigan. Esto es algo que todavía los economistas locales siguen negando.

 

-La reducción de la tasa decida por la Fed ha tenido un impacto positivo en lo inmediato ¿Qué efectos puede tener en el mediano plazo?

 

-El impacto que se busca es que al reducirse el costo de endeudamiento, haya más crédito, y que la gente con ese crédito que toma compre más cosas. Al bajar la tasa también se desalienta el ahorro, entonces se busca que la gente en vez de poner la plata en el banco vaya a comprar televisores. Ahora lo que no tienen en cuenta son las expectativas de las gente. El consumidor norteamericano hoy lo que quiere es guardar la plata, porque ve la crisis, ya la siente y entontes razona “yo la plata la voy a guardar porque vienen tiempos difíciles, porque no se si voy a tener empleo y yo no quiero gastar, además los precios van a caer, estoy viendo que los precios de las viviendas están cayendo. O quizás después pueda comprarme el auto más barato de lo que me lo compro hoy.

 

-Entonces no sirve el plan de la Reserva Federal.

 

-Como tampoco sirve el plan del Tesoro norteamericano de dar la plata, porque algunos seguramente la van a gastar, pero  ya hay una expectativa de crisis. En las crisis son muy importantes las percepciones de la gente, tiene que ver con el pánico, tiene que ver con el estómago.

 

-¿Entonces las cosas van a seguir empeorando?

 

-Van a seguir empeorando, yo creo que lo que ahora vamos a empezar a ver es el traslado de esto a la economía real. Cuando empiece a haber información sobre el cierre de enero de la economía norteamericana y principalmente cuando se conozcan los datos del primer trimestre de 2008, este va a ser muy negativo.

 

-Su tesis es que no hay herramientas que puedan frenar la crisis, que lo mejor que se puede hacer es dejarla pasar.

 

-Lo que se necesita es reacomodar las variables, por que lo que pasó fue que los activos financieros crecieron más rápido que los activos físicos que respaldaban esos activos financieros. Esa situación en algún momento tiene que terminar. Esto se puede comparar como cuando uno compró un lote en Capilla del Señor a US$1, a los tres meses ya vale US$3,5, se puso de moda y de repente vale US$20. Y al año vale US$ 100, US$ 200, US$500… en algún momento uno se empieza a preguntar que es lo que cambió para que valga 500 veces más.

 

Esto es lo que le pasó a los mercados. Mientras el círculo es virtuoso está todo bárbaro, porque se retroalimenta. Yo banquero le presto plata a un inversor inmobiliario, le presto $100 pesos, el inversor, antes de que la propiedad esté terminada ya la vendió por $150 y devolvió el crédito. Yo banquero, lo primero que voy a querer hacer es prestarle $ 500, con lo que él va a comprar una propiedad que después va a vender en $1.000. Eso es lo que se llaman las compras apalancadas, el leverage, que son negocios que no se hacen con plata propia. Es negocio para el especulador y para el banquero. Pero esto solo funciona mientras la tendencia vaya en alza. Cuando comienza la baja, el apalancamiento produce el sentido inverso, multiplica las pérdidas.

 

-Entonces usted sostiene que la baja de la tasa de interés no va a modificar el rumbo…

 

-A mediano plazo de la crisis se sale, pero esto no va a suceder ni la semana próxima, ni el mes próximo, el mundo va a una etapa de enfriamiento. Y va a durar. El 2008 va a ser un año complicado y el 2009 también. Hay que pensar que la economía va a andar a media máquina por un buen tiempo. A la Argentina esto le puede caer muy mal. Porque a los problemas endógenos ahora se le suman los problemas exógenos. Es decir, así como tuvimos una suerte formidable durante el primer mandato conyugal, en el segundo mandato conyugal viene con el tiempo de trompa en vez de con el viento de cola. Y se van a empezar a desgastar todas las cosas que no resolvió la política económica en el primer mandato, es decir, la distorsión de precios relativos, la crisis energética, la inflación, la falta de inversión, los problemas monetarios. Todo eso va a empezar a jugar en contra en el momento en que se van a acabar los precios de los commodities por las nubes.

 

 
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