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Usuario :    El día que Griesa metió mano en la Argentina – 25 marzo 2010 . . .
 
 
 

No trascendió en los medios, pero hasta ayer el tenebroso (ADAPD: esto es un calificativo de Urgente 24 que no comprendemos; el deudor empedernido es Argentina, a no confundir)  juez norteamericano Thomas Griesa había logrado congelar durante 4 semanas cuentas de la Anses abiertas en una sucursal de Citibank bajo el argumento de que esa administración es una "subdivisión política" del Gobierno K. Pero el embargo de estos miles de millones de dólares no ocurrió en Nueva York, sino en la propia Argentina.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- La noticia de esta inédita decisión de la justicia estadounidense, en medio de la puja entre los tenedores de la deuda soberana en default y la Casa Rosada, llega justo en momentos en los que el Gobierno y su ministro de Economía, Amado Boudou, se apresuran a lograr un nuevo canje.

 

Fueron 4 semanas, las 4 últimas, no transcendió a la prensa, y se trató de miles de millones de dólares depositados en el Citibank local.

 

La inédita injerencia del magistrado estadounidense en territorio argentino sólo concluyó ayer, cuando la Corte Federal de Apelaciones revocó el último vestigio de la disputa, que el 10 de este mes se había reducido al congelamiento de US$ 801,8 millones, según surge de los fallos judiciales a los que accedió y de los que informa hoy el diario “La Nación”.

 

La pelea de fondo, sin embargo, continuará ante la Corte, que dictará su fallo de fondo cuando termine de analizar los argumentos de todas las partes: los acreedores de Aurelius Capital Partners, la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses, dueña de los fondos) y el Citibank.

 

Para la Corte, debían liberarse esos US$801,8 millones porque "la evidencia no muestra que sea probable que Aurelius salga airoso al sostener que las cuentas custodia (de la Anses en el Citibank) en discusión sean usadas para actividades comerciales en USA".

 

Este es apenas el último capítulo entre la Argentina y sus acreedores internacionales, que desde fines de 2001 intentaron embargar desde el avión presidencial Tango 01 y fondos de las AFJP hasta, en enero pasado, reservas del Banco Central.

 

Lo notable en este caso fue, sin embargo, cuán lejos llegó Griesa al aceptar el último intento de los holdouts y, también, la decisión del Citibank de acatar la orden judicial aun cuando su sucursal argentina, al menos en lo formal, no tiene conexión con la casa matriz norteamericana, tal como argumentó el banco como defensa en los juicios por el corralito.

 

Los abogados de Aurelius avanzaron sobre los huecos K

 

A la caza de activos que pudieran congelar y, llegado el caso, ejecutar, los abogados del fondo intentaron entonces una jugada de riesgo. Plantearon que la Anses es una "subdivisión política" del gobierno argentino, que dispuso de sus fondos para estimular la economía y cubrir su déficit presupuestario.

 

"Los hechos demuestran que (el Gobierno) continúa dominando las finanzas de la Anses y las utiliza a voluntad con el fin de obtener fondos para fines no previsionales", argumentaron, por lo que entendieron que resultaban embargables.

 

El segundo paso de los abogados de Aurelius fue lanzarse sobre el Citibank, donde se encuentran esos fondos. Plantearon que la entidad argentina es "una sucursal" de su casa matriz norteamericana, que a su vez tiene "el poder de manejar su propiedad intangible". Es decir, que si se podía administrar desde USA, también se la podía congelar desde allí.

 

Griesa aceptó esos argumentos y el 5 de este mes ordenó congelar "toda la cuenta" de la Anses en Citibank. Según cálculos extraoficiales, la orden habría afectado unos US$10.000 millones.

 

Tras la reacción de Citibank y los abogados del buffet Cleary Gottlieb Steen & Hamilton, que representan a la Argentina en Nueva York, Griesa revió su medida 5 días después. Pero decidió mantener congelados US$801,8 millones mientras la Corte de Apelaciones revisaba la controversia.

 

Ya ante el tribunal de segunda instancia, la abogada de Citibank reclamó por la incómoda situación en que había quedado su cliente. "Fue puesta en la insostenible posición de tener que elegir entre violar la ley argentina o la orden de un tribunal argentino, o violar la ley estadounidense o la orden de una corte estadounidense", según surge de la copia a la que accedió el matutino.

 

Ante esa "insostenible" opción, Citibank optó por acatar la orden del juez norteamericano y correr los riesgos en la Argentina. Así quedó claro en una audiencia con Griesa, quien le recordó a uno de sus abogados que el banco era una "institución estadounidense" y que, como tal, debía acatar su orden.

 

Así lo hizo Citibank, aunque reclamó duro en su apelación. "Incluso una restricción temporaria desde la jurisdicción de la sede central del banco hacia su sucursal es peligrosa", argumentó. Entre otros motivos, porque "aumenta la vulnerabilidad del sistema financiero" y la prevalencia de Nueva York como "centro financiero mundial".

 

Ante esos argumentos, y otros similares presentados por los abogados de la Argentina, la Corte levantó ayer el embargo que callaron desde el Gobierno y Citibank durante semanas. Pero por primera vez, la mano de Griesa llegó hasta Buenos Aires.

 
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